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Saludos. Les espero...

Spartacus: blood and sand.

¡¿Que qué es Spartacus: blood and sand?! No me gusta decir frases hechas, pero es que es la serie del año. Este domingo se emitió el último episodio de la primera temporada "Kill them all" y, a decir verdad, no ha decepcionado, ¡como con ningún episodio!

Spartacus: Blood and sand triunfa por una combinación perfecta de brutalidad, sensualidad, fotografía y estética al estilo 300 y, por supuesto, un reparto genial, donde destacan John Hannah, Lucy Lawless (¡Oh! ¡Qué recuerdos de Xena!), Peter Mensah y Viva Bianca.

Supongo que se estrenará en España, esperemos que el doblaje no sea una cagada como en otras series como The Big Bang Theory, Monk o Lie to Me, donde las voces distan demasiado de lo real y, claro, no sabés si Lightman es británico o de Fuentealbilla (vecino de la madre de Iniesta), o si Raj es un gitano que acaba de llegar del mercadillo o de la India.

A lo que importa. Anoche Irene y yo estuvimos con tensión, pero de la buena. El último capítulo de la temporada fue épico (no desvelaré nada para quien quiera verla), brutal y esperanzador a la vez. Sabíamos que era el último y que el parón va a ir para largo debido al cáncer de Andy Whitfield, pero el sabor de boca fue dulce. ¡Alucinante! Spartacus simplemente es algo que nunca han visto en la televisión. Y cuando digo nunca es nunca. El problema, como se remarcaba en la revista Acción, es quizás que no sea para todo el público debido a sus excesos, lo cual se remarca al inicio de cada capítulo como "una representación real de la antigua Roma". Un lenguaje muy peyorativo (incluso con frases como: the Gods are fucking me in the ass), escenas explícitas de sexo y sangre, mucha sangre y violencia.

Que todos los que puedan disfruten de la serie. Es muy recomendable. Eso es todo por hoy y, tal vez, por esta semana.

Un saludo desde tierras charras.

Los cerezos en flor...

En la corta vida que tengo he tenido oportunidades preciosas. Momentos irrepetibles que espero conservar para siempre. Pequeñas lecciones que se aprendí de repente y que pienso compartir por este medio y por todos los que pueda, se me escuche o no.

Una vez una persona muy, muy, muy sabia (la cual yo llamo mi primer gurú), llamada Marga, me dijo mientras estábamos en el Huerto de Calixto y Melibea enfrente de un árbol ya un poco viejo:

"Mira el árbol, Elías, ¿no te parece que es un bello ejemplo de vida? -dijo con un tono comprensivo, casi maternal-. Mira las raíces, su nacimiento y su consolidación. Según la profundidad de estas así será su posterior estructura. Así se sostendrá el tronco, el cual tiene que pasar mucho tiempo para ser fuerte y soportar todo lo que pueda dañarle. Ahora mira las ramas, cada una es como una idea, Elías, como los sueños: salen y buscan el sol; algunas se quedan pequeñas o se caen porque son podadas o porque, simplemente, no tienen fuerza. No se realizan. Pero otras crecen hasta llegar a alcanzar el sol. Otras ramas incluso dan frutos año tras año. Esa es la vida, Elías. Eso es lo que he aprendido"

Yo me quedé atónito. "Un simple árbol para esta mujer es la representación de la vida, ¿ahora qué ramas tengo?". Lo que esa mujer tan sabia me dijo hizo que desencadenara en mis adentros una revolución, una pequeña, pero tan hermosa como para hacerme entrar en el juego de mi vida. Para hacer que mis ramas llegaran a alcanzar la luz del sol y dar frutos. Esa es mi pequeña lucha ahora.

¿Que por qué cuento esto ahora? Porque hoy de regreso a Salamanca me ofrecieron el espectáculo más bello que he visto en mucho tiempo: los campos de cerezos en flor del Valle del Jerte. No sé si habrá algún creador, dios, o como quieran ustedes llamarle, pero desde que luego que aquello me dejó boquiabierto. Un árbol tras otro adornado de flores recordándome las palabras de Marga. Simplemente es que no tengo más adjetivos para describir ese tiempo en dichas tierras extremeñas.

Que tengan una buena semana. No tengo nada más que contar.

(Estoy escuchando someone to watch over me, del maestro Willie Nelson)

Mi problema con Lost

La cosa es que llevo tiempo tratando de escribir este post sin hacer daño, pero me es imposible. Sé que esto suena estúpido, sobre todo sabiendo que yo no soy nadie que tenga un juicio bien formado, ni títulos ni nada. Esta serie me la recomendó una de las integrantes de Mess of Skirts (una pareja musical envidiable), y me obligué a verla debido al fenómeno LOST a nivel mundial. Me emocioné, pero a medida que cada temporada fue cayendo mi emoción fue bajando hasta encontrarme con esta sexta temporada, la decepción mayor: mundos (aparentemente) paralelos, dualidad bien/mal (como en todo), psicosis evolucionadas en espiritismo, canarios inmortales con acento cubano, recalcaciones de la afición a la egiptología, en fin, algo que usted y yo hubiéramos escrito en cualquier momento.

Mi problema con Lost es simple: los guionistas se han relajado hasta el punto de tomar el pelo a los televidentes. ¿Por qué? Yo te explico mi postura:

En las primeras temporadas todo ese halo de misterio te mantenía pegado a la pantalla, mientras te retorcías los sesos queriendo saber qué cojones era todo aquello. De repente, todas las cosas empiezan a ser tan, tan, pero tan evidentes que ya sueltas carcajadas. Ya era demasiado flipado pensar en ponerle a un personaje John Locke, y seguramente algunos googlearon ese nombre y se encontraron con una entrada de la Wikipedia que exponía la bibliografía del filósofo empirista. Hasta ahí todo bien... Bueno, parece que son tipos que saben... Luego lo de los templos mezcla de azteca, maya y egipcio... Tratan de salvarse con una bomba y, ¡Oh, Dios santo! ¡Mundos paralelos! ¡Qué genios! ¡Ja, ja, ja! Típico de gente que ya teniendo a un público softie y devoto les dan los recursos utilizados en cine y televisión desde los últimos 20 años. Siempre es eso, un agujero de gusano, o la radiación de las auroras boreales. ¡Típico, joder!
Eso no es todo, ¿ahora resulta que la isla es sólo el campo de batalla de la dualidad mal/bien? No me jodas, eso lo escribo yo con siete días de desvelo. ¡¿Dónde está el factor sorpresa y los giros?!

Ese no es el único problema con Lost, quizás los productores se darían cuenta del malísimo reparto de actores y actrices de la serie y, así como si nada, empiezan a salir más y más personajes que tratan de tapar esos huecos en interpretación. Los únicos que se salvan: Jorge García (Hurley es el único que haría lo que de verdad haríamos cualquiera de nosotros mortales: tener siempre cara de "what the fuck?" y estar aterrado por cualquier cosa; pero en la últimas temporada me recuerda a Jennifer Love Hewitt en Ghost Whisperer, es decir, ya también está corrupto por la mente perversa de los guionistas acomodados), Terry O'Quinn (Locke, quizás el mejor intérprete de todo el reparto de la primera temporada), Emilie de Ravin (Claire es otro de los personajes que son como una brisa de esperanza de realidad en una serie marcada por las sobreactuaciones) y Michael Emerson (Ben Linus, no se puede decir más).
Antes he puesto que es una serie para blanditos, ¿quién no se cagaría en la puta madre del piloto? ¿Quién no sería capaz de decir siquiera una mala palabra en tal situación? Lo mucho que se oye es un "son of a bitch" a Sawyer (un personaje que tiene que dejar exhausto al rubiales que lo interpreta con esa cara de chupalimones).

La música incidental es quizá lo único que hace que puedas sentir algo de emoción, pero aún así, no es algo que marque mucho la diferencia. Secuencias monótonas más parecidas a las películas de serie B de los años ochenta que a una serie de éxito. Siempre aparecen en mi cabeza escenas de The Sopranos en donde la potencia de los diálogos y las interpretaciones soberbias de James Gandolfini o de cualquiera del reparto (¡Madre mía! ¡Eso es un reparto!) bastan para hacerte saltar el corazón, nada de fondos musicales. Incluso se puede comprobar el buen trabajo de guión viendo cualquier capítulo de The Big Bang Theory que, si bien es cierto que es un gran salto hasta la comedia, cuenta con protagonistas de primera y secuencias brutales sin saturación de música incidental.

Las intros de las últimas series (por fortuna) suelen ser cortas, pero con algo de trabajo gráfico. Hasta en eso creo que hay un fallo. En Heroes ("jiros"), un eclipse basta y dices "¡Qué bueno!". En la de Lost sólo se me viene a la cabeza el salvapantallas del Windows 95, "¡Qué cutrada!".

En fin, seguiría despotricando contra esta serie somnífero y conservadora, pero hay clases a las que asisitir. ¿Mis recomendaciones? Por los momentos estas series, en mi humilde opinión, ganan con creces a Lost: House, Castle, The Big Bang Theory, Flash-Forward, Bored to Death, Trauma, United States Of Tara, Nurse Jackie, Family Guy (sí, hasta dibujos animados), Fringe, Glee, The IT Crowd, Bones y, si los clásicos les molan y quieren ver un buen casting y buenos guionistas, hay que ver The Sopranos.

¿Igualdad? (P. II)

Antes de empezar a escribir, he de dejar claro que esta opinión debe ser leída entera. No me gustaría ver comentarios apresurados por el simple motivo de no poder/querer leer, no quiero parecer lo que no soy y lo que me da asco.

Hace un par de semanas me ocurrió algo que me dejó un mal sabor de boca tremendo. Estaba junto con una chica que conocí en unas actividades intergeneracionales y empezamos a hablar sobre nuestros estudios. Ella me dijo que estudiaba un Máster en Igualdad. Yo no pude evitar reír, la verdad. Una sonrisa se dibujó en mi rostro, pero por dentro, la verdad, es que tenía ganas de llorar (y casi vomitar), ¿cómo es que hemos llegado a esto? Somo seres humanos, lo que la biblia llama "imagen y semejanza de Dios".

Durante toda mi vida me ha tocado escuchar a mucha gente que se llena la boca diciendo que somos, básicamente, lo mejor de este planeta, ¿en serio? ¿Entonces por qué hacer leyes y másteres que nos enseñen algo que por sentido común tendríamos que tener presente? Y no sólo hablo de igualdad de género, es que yo me planteo lo siguiente en cuanto a la discriminación contra los gays (que parece que ya no hay tal cosa, pero sí): uno de los argumentos de los intolerantes es que "los homosexuales son una aberración", pero la cuestión es que la mayoría hace esta diferenciación desde la religión (fuente inagotable de injusticias e inmoralidad). El problema que veo aquí es que ,según el cristianismo (de cualquier congregación), Dios es perfecto, infinitamente misericordioso y amoroso; pero la ha cagado creando y le han salido homosexuales. Y no sólo eso: no los ama, y los castigará y mandará al infierno por un error que es sólo suyo, del creador (gracias Peter Joseph). Yo, siendo un ignorante como soy, un impertinente y con mi lóbulo frontal recién formado lo veo así.

No sé si tengo razón o no, cada uno tiene su verdad absoluta. La mía es que somos tan soberbios y egoístas que no somos capaces (casi nunca) de reconocer que el resto del mundo también tiene derecho a ejercer su libertad con su elecciones, con su cuerpo, con su vida en general. Al fin y al cabo la libertad, según sor Marisol (la monja que me preparaba en catecismo para mi supuesto futuro sacerdotal), es el regalo que tenemos por ser hijos de Dios.

Termino, que me voy lejos. Creo que lo mejor es aprender que todos somos iguales. No deberían haber leyes que nos digan qué hacer. Si todos pudiéramos ser capaces de ver a las personas, no su sexo, no su color, no su nacionalidad, no su puesto... Si sólo fuéramos capaces de usar la razón...

Adam & Paul

No tengo ningún tipo de juicio crítico constituido. No soy un cinéfilo, ni mucho menos. Pero en mi corta vida he visto una cantidad moderada de películas que me hace tomarme la confianza de poder poner en internet una sugerencia: Adam & Paul.

Era el domingo por la noche e Irene y yo no teníamos nada para amenizar la cena a la que ella me había invitado en su casa. Yo había conseguido una copia de una película irlandesa. "Vamos a verla", dije con emoción. Ella me asintió y vimos una obra maestra, muy en lo personal, ¿eh? Y, como ya es costumbre con este hermoso medio, me puse a reflexionar después de verla.

Es muy fácil ver al personaje de Ewan McGregor correr con "Lust for life" del viejo -y arrugado, pero no menos animado- Iggy Pop de fondo, mientras una voz en off hace una introducción emblemática. Desde esa perspectiva el mundo de la heroína puede parecer incluso "guay". No digo que este tipo de películas sean malas, ¡por Thor! ¡No! Trainspotting y Requiem for A dream son geniales, son de mis favoritas. A lo que me refiero que es muy difícil hacer una película de este estilo, porque nunca sabes lo que puede pasar. Una vez escuche a un conocido decir "deberíamos tener un piso al estilo transpóitin y colocarnos todos", yo me reí como dando la razón, pero tenía en mí un bolo de asco. Fue vomitivo que estas películas no sirvan para apreciar un buen plano siquiera, o una buena idea de secuencia, sino que para modelo de diversión. Estoy seguro que ni Boyle ni Aronofski hicieron esas películas en ese sentido. Aunque no puedes esperar menos de una joven estudiante -muy promedio- de Bellas Artes, que creen que la bohemia es hacer el imbécil y crear una obra de arte es hacer lo que yo hago al cagar.

Y ahora llego al meollo del asunto (que me enrollo más que una persiana). Esta película irlandesa es sobre dos heroinómanos que amanecen en un descampado. Eran tres, pero uno de ellos ha muerto hace unos días y se celebraba un acto en su honor, al cual ellos no han acudido por estar "volando", ahí es donde comienza un retrato de un día en sus vidas. Todo el reparto de la película le aporta una frescura y naturalidad que es increíble, te crees la película. Te inmiscuyes en la historia y ves la triste realidad de una adicción. Tiene pequeños ápices de humor, pero lo justo como para no apartarte del tema presentado. Es una brisa reconfortante de buen cine entre tanta oleada de basura superficial venida del otro lado del Atlántico. Profunda, directa y bien hecha. Toda una obra que, espero, tenga el suficiente reconocimiento. Quizás la única pega sea la dificultad que puede presentar la versión original a los fanáticos del cine en esa versión, todo ello debido al acento y vocabulario irlandés de calle. Nada que no se pueda remediar con subtítulos o con afinar bien los conocimientos sobre inglés.

Espero que puedan verla. Si les gusta el buen cine, esta película está hecha para su disfrute.

PD. Que no se tome nadie ninguno de mis comentarios como "anti-drogas", tampoco soy "pro". Sólo sé que cada uno debe hacer lo que crea conveniente con su cuerpo.

¡Atascado!

Leí el otro día una frase (como ya va siendo costumbre empezar con citas) que decía:
"Si quieres conocer el pasado mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro mira el presente que es su causa" (Buda). A mí me llegó a afectar tanto (en el sentido positivo) esta cita que esa noche conciliar el sueño se me hizo un poco difícil. Me hizo reflexionar sobre lo que estaba haciendo con mi vida. Que no se me malinterprete esto. No quiero darle lecciones a nadie sobre cómo tiene que vivir su vida puesto que, a decir verdad, ya me cuesta demasiado poder vivir la mía.

Sólo quiero que lean bien esa frase. Reflexionen aunque sea unos cinco minutos. A mí me vino bien.

¿Cuál va a ser la causa de lo que te pase mañana?

Tres años se sienten como la eternidad...

"Cualquier momento, la ansiada eternidad"

El título de esta entrada se la dedico a ella. La persona que me ha dado tres años maravillosos de vida. Años en los que cada día ha habido por lo menos un momento en los que parece que el tiempo se ha parado y he sido eterno. He sido capaz de mirar al sol directamente y sentirme afortunado de vivir.

Hay una tendencia actual a actuar de manera que si uno siente algo es "cursi", si llora es "maricón", si besa a alguien es un "exhibicionista", etc, etc.

Nunca he tenido miedo a sentir, porque la vida se trata de eso mismo: sentir cada una de las experiencias que se te presentan. Y me siento feliz de estar a su lado.

Muchas gracias por existir en mi vida.

Algo de todo, poco de nada

"Son tiempos duros, hijo", esa fue la frase de mi padre siempre sobre cualquier tema. La cuestión principal es, ¿cuándo los tiempos no son duros?. Ahora le ha tocado a Haití, de repente, todo el mundo quiere solidarizarse con el país más pobre de América, ¿por qué no antes?. La mayoría de gente joven (y que tenga un poco de cultura televisiva americana) sólo le sonará dicho país por "the haitian" de Heroes, ese hombre tan negro como escalofriante que arranca la memoria.

Bueno, frivolidades aparte, son tiempos duros, en los que hay que valorar todo lo que tenemos. Haití y Honduras se parecen mucho. Ambas empiezan por la H, la H de Hambre, y no sólo la fisiológica -la cual es la más urgente de paliar-. Como todos los países pobres, son desconocidos, a excepción de cuando pasan por catástrofes.

Recuerdo muy bien el año de 1998, a finales de octubre, era cerca del día 20. "¡Que viene el Mitch dicen, vos! - Dijo mi madre en un grito susurrado- Lucas, hay que guardar cosas para cuando llegue aquí a Teguz". Mi padre inmediatamente gritó que eran tonterías, que como mucho llegaría a la costa norte, mientras el presentador del noticiero, Edgardo Melgar, un hombre con bigote y cara redonda daba paso a sus periodistas en el centro metereológico de Honduras. Ahí decían que después de parecer que el huracán se iba y apenas golpearía a Honduras, había dado un giro que le guiaba a nuestras costas y era inminente la hecatombe. Mi padre calló y se levantó a ver la cantidad de suministros que teníamos. Su frase "hay suficiente y podemos vender", nos dejó a la familia entera comiendo patatas casi "ruinas" y arroz más de un mes.

Recuerdo la lluvia fuerte sobre el techo, las desveladas viendo el pasillo de la casa convertido en un riachuelo, oyendo las pocas transmisiones que informaban de muertos, heridos, damnificados... Recuerdo haber ido con mi padre a buscar comida a la zona conocida como "las Vegas", a un par de kilómetros de casa. Íbamos andando y no había metro en el que el agua no hubiera socavado la tierra. No había casa en la que no hubiera alguien con la cara triste, lágrimas y preocupación. Todo el mundo veía el cielo esperando ver el sol, que sólo unos pocos vieron durante un par de horas por última vez en la costa norte, era el ojo del huracán que les hizo confiarse. Al día siguiente la mayoría de los "afortunados" que vieron a Ra estaban desaparecidos o muertos. Llegamos a las Vegas, unos metros más adelante había un puente aún en pie. Mi padre estaba hablando con un señor que estaba por ahí incrédulo ante la cantidad de agua y barro que había llegado hasta su barrio. De repente un ruido estrepitoso nos sacudió a todos. El puente había caído a nuestras espaldas. Las lágrimas de toda la gente a mi alrededor fueron conmovedoras.
- ¿Qué vamos a hacer?- le pregunté a mi madre, horas más tarde en la penumbra de nuestro salón.
-Rezar, hijo. Esperar a que pare esto y que nos ayuden y que sus tías estén bien.
Eso, amigos míos, era lo que quedaba: rezar, esperar a que nuestra casa no cediera con el agua, a que no llegara un aviso en la radio diciendo que alguno de los nuestros había muerto en el derrumbamiento de sus casas... Esperando a que el dolor en silencio de mi madre pasara, a ver el cielo y no sentir un verdugo. Esperando la piedad de algún dios...

Siempre he querido ser un escritor de novelas de terror, aunque sea de relatos... Pero la realidad supera a la ficción en muchas ocasiones. Ese terror que yo sufrí cuando era un crío, ahora lo sufren en Haití de otra manera muy diferente. Pero les aseguro, en la escala de terror es casi el mismo.

¿Saben dónde queda Haití?

Zombieland - Ink - Carriers

Así de fácil, amigos. Tres películas, tres opiniones:

- "Zombieland" ("Bienvenidos a Zombieland en España"): una película atípica y a veces divertida, aunque decepcionante. Después de estos últimos años cosechando buenas películas de muertos andantes (no muchas la verdad, pero "The dawn of the dead" se salva con creces), te esperas un poco más de sangre y emoción. Pero es una especie de comedia romántica adolescente, con una especie de redneck con aspiraciones a ser una especie de Chuck Norris que muere de ganas por comerse un Twinkie (WTF?). Lo más divertido de la película: Bill Murray como Bill Murray.

- "Carriers" (No sé cómo se llama en España y ni siquiera si ha salido o saldrá): después de ver la reseña que hicieron de ella en el programa de la 2 de TVE de cine (que ahora no me acuerdo como se llama) me dije "¿Por qué no?". Mejor no haberlo hecho, se los prometo. Una cinta hecha en Estados Unidos por españoles (hermanos Pastor, me parece), así que ya pueden ir imaginándose. El actor principal es el tio de la película nueva de Star Trek, no sé cómo lo habrá hecho en esta última, y la verdad es que me esperaba algo mejor de él. Con una inexpresividad muy parecida a la de una ricachona con la cara llena de botox, es decir, nula. Y no sólo eso, es una película muy lenta que simplemente recurre a los clichés para que no te mantengas dormido, es decir, los típicos "¡Ay! que se despierta el hombre que parecía muerto por el virus malvado", "¡Oh! ¡Que se cae en la piscina! No, un momento, se salva..." Diálogos poco trabajados, fotografía normalucha y un guión como hecho por Frenando Sánchez-Dragó, pero afásico. Lo único que se puede salvar es quizás el debate moral en el que se encuentran en un determinado momento con una cría. El resto, tiempo malgastado de mi vida.

- "Ink": la única que me llevó a no ahorcarme de la decepción. Un guión interesantísimo que te mantiene durante toda la película preguntándote qué pasa con lo que ves. En un principio se presenta como la típica historia sobre la dualidad bien/mal, pero en los sueños. Una exposición sobre la eterna lucha interna que nos lleva a proyectar nuestros deseos o bien en sueños o bien en pesadillas. Un final inesperado y unos personajes cuanto menos rarísimos y, a veces, sinceramente perturbantes. Los protagonistas Soren Kelly, Quin Hunchar (la niña) y Jessica Duffy están soberbios en sus papeles. Las únicas pegas posiblemente sean la fotografía y el maquillaje y caracterizaciones. Es muy posible que si esta película hubiera tenido más presupuesto ahora mismo estaría entre las posibles oscarizadas. Pero como para gustos colores, sé que hay gente que dirá que es una mierda. Yo solo quiero decir que vale la pena verla por lo menos por su rareza.

Espero que quien lea esto aprecie que lo ponga.

Saludos y felices vacaciones.

Navidad...

La canción dice "Navidad, es navidad. Toda la tierra se alegra y se entristece la mar..."
Es época de regocijo espiritual, de amor, de familia, de comida casera, de alcohol, de peleas, de cenas tensas con gente que no ves desde hace mucho tiempo, de lágrimas, de carcajadas, de regalos, de frio... Yo, a pesar del declive de mi religiosidad, es decir, de darme cuenta de una vez por todas que la navidad sólo fue una invención romana para celebrar la Saturnalia (fiesta pagana), no me quejo para nada de mi situación actual. Vamos, actualmente es difícil vivir en este mundo, seas de donde seas. Entre el cambio climático, la crisis económica, la corrupción, etc, etc, etc... No hay nadie que pueda vivir plenamente bien, pero a pesar de todo ello, creo que en este tiempo debemos hacer una fiesta de cariño y amor, y eso hacelo de la manera que mejor te parezca. Yo tengo la suerte de celebrarlo con la persona a la que más quiero y su familia, a la cual ya le tengo muchísimo cariño y eso me hace feliz, muy feliz.
Si alguien lee esto que escribo, sólo quiero decirles una cosa: no importa por quién celebrás estas navidades, por Santa Claus, por los Reyes Magos, por Jesús de Nazareth, por el Corte Inglés, etc. Lo importante es que para vos sean como los querés, solo o acompañado, con o sin regalos.

Un saludo. Sean felices, coman perdices y mucho turrón.

"I want a perfect body... I want a perfect soul..."

"Princesas", así se hacen llamar las amigas de Ana y Mia (por anorexia y bulimia, para quien no lo sepa, aunque lo dudo seriamente). La mayoría aplastante son del sexo femenino, entre los 15-25 años y, aunque ellas lo nieguen completamente, con una bajísima autoestima.
Hace una semana y un día, llegó la hora de exponer en la asignatura Evaluación en Psicología Clínica, y un grupo compuesto por dos portuguesas y una chica de... Pongamos que de Burgos, expuso sobre las dos enfermedades antes mencionadas. La burgalesa habló expresamente de las webs pro Ana-Mía y eso me hizo meditar de nuevo sobre este tema y, mas concretamente, sobre el instinto autodestructivo en el ser humano, que ya abordaré otro día con la segunda parte de una entrada anterior.
En esta pequeña entrada sólo quiero decir un par de cositas para aquellas personas que estén pasando, pensando pasar o tonteando con estas dos amiguitas, es algo que mi madre me dijo una vez: quien te quiera te querrá tal y como seas, como estés y como te dejes.

Este mundo loco

Hoy ha sido aprobada la reforma a la ley del aborto en el congreso de los diputados en Madrid. Vaya tema (¡!). Pero, ¿quién tiene la razón? Veamos ambas partes:
La derecha califica la ley del aborto en sí como una desgracia, diciendo que el aborto no es más que "un asesinato a sangre fría" porque los afectados "no tienen voz para defenderse". Tiene su punto. Por su parte la izquierda se queda con el derecho de las mujeres a poder decidir sobre su propio cuerpo, sobre su propio destino. Además, es en las primeras semanas de embarazo, en las cuales no hay una formación contundente del feto, no se sabe el sexo, pero sí si puede tener algún indicio sobre si tiene algún tipo de enfermedad que pueda disminuir la calidad de vida.
A mi juicio (joder, cómo suena eso de arrogante), ambas partes tienen algo de razón. Una mujer que ha sido violada puede llegar a sufrir muchísimo por llevar a cabo el embarazo, por tener un bebé fruto de tal maldad. Podría sufrir una gran depresión que no sólo desbarataría su calidad de vida, sino la del crío que ha traído al mundo. Muchos psicólogos aseguran que una madre "blue" puede afectar la psiqué del niño, creando traumas que le afectarán de manera muy negativa en el futuro. De igual manera, un embarazo en una adolescente puede quebrantar toda su vida: no estudios, rechazo social y familiar. ¿Social? Sí, porque aunque la derecha quiere que las "niñas" no aborten, son las hijas de sus votantes parte importante de las que acuden seguramente a las clínicas buscando la salida. Pero, por supuesto, "está bien que mi hija lo haga, o que yo lo haga, es sólo una excepción en mi moralidad, no soy tan mala/o, pero el resto son unos descarados".
Al principio del párrafo pasado dije que ambas partes tienen razón de alguna manera. Sí, claro que la pueden tener algo: "somos pro-vida, ellos tienen derecho a vivir" / "Nosotras parimos, nosotras decidimos". Para mí debe ser algo más simple, como en lo que están sustentadas casi todas las naciones occidentales: la libertad. Bueno, y no sólo las naciones, sino las creencias cristianas (la gran mayoría) en general, que predican que Dios te da la libertad de elegir sobre tu vida, porque te ama, aunque después juran que te da por culo si le da por ahí, porque también es un dios vengativo y avergonzado si has actuado mal, ¿a alguien más le suena esto un poco absurdo? Bueno, volvamos a lo que estábamos, la libertad en la que se sustentan muchos de los países occidentales. Señores de derechas e izquierdas: cada uno tiene el derecho de ejercer la libertad por la que mucha gente ha muerto y/o luchado durante tantos años. ¿Son ustedes jueces que tengan la potestad de juzgar los actos de los demás sobre su propio cuerpo? ¿Son ustedes modelos perfectos a seguir? ¿Están seguras y seguros que si ustedes estuvieran en la posición de las mujeres que abortan podrían decir "no, elijo joderme la vida y tirar con este bebé"?
Yo no estoy de acuerdo ni en desacuerdo, sólo soy partidario del libre ejercicio de la libertad.

Bueno, eso es todo. Lo siento si me he perdido alguna vez y me he enrollado más de lo debido, pero es que cuando trato de enfocarme en algo verdaderamente importante la cago y pienso en dios.

Eros, Thanatos y Yahvé (Parte I)

Todo estaba muy bien en mi vida. Con más de 20 series estadounidenses y británicas en seguimiento. Todo bien, hasta la aparición de "Sons of Anarchy", una serie norteamericana sobre un Club de Motocicletas y sus negocios sucios. Fue la aparición de esta serie en mi etapa de "serieadicto", por la cual paso, la que me hizo reparar de nuevo en este tema expuesto por Freud, esa dicotomía perenne en nuestra psique: muerte y sexo, sexo y muerte.

¿Por qué disfrutamos tanto con ambas? Mas de algún imbécil podría asegurar -en jerga española- "Porque el sexo es rico, tio. Te lo pasa de puta madre Y las 'ostias' molan" -sí hay muchos que la escriben sin 'h'- Pero no, no es todo tan fácil.

En "Bowling for Columbine", un exquisito documental del amigo 'Mikey' Moore, que me fue muy bien recomendado, ves la cara más jodida de Thanatos. Las 'ostias' molan, sí, pero si no son de verdad, ni te las dan a vos. Nos gusta lo suficiente como para sentir placer. Lo suficiente como para crearte un juego.

Cuando ocurrió lo de Columbine yo estaba en una etapa que preferiría no haber pasado, pero de la que no me arrepiento. Recuerdo haber tenido un amigo muy cristiano católico. Era muy especial este amigo 'X', o al menos él se lo creía. El primer comentario que me soltó fue: "eso ocurre porque en Estado Unidos la gente no ama a Dios. Se pone a escuchar a satánicos -adjetivo que recibe cualquier cosa en el país donde nací si se aparta lo mínimo de lo que un tal Jesús, que ellos se han inventado,profesa- como Manson o los de Metallica". Lo único que podés hacer, estando tan drogado con religión, es asentir fervientemente lo que te dice cualquier pelele que se ha ganado la simpatía del párroco de turno.

Años después, es decir, ahora, me doy cuenta que incluso X tenía esa necesidad de Thánatos adentro. Puedo asegurarte, hermano (a), que lo único que aprendí yendo a iglesias cristianas, empezando por los Testigos de Jehová, pasando por las Evangélicas, y llegando a la Iglesia Católica (así casi todas, menos la Adventista), fue el odio a quien no está conmigo, a quien profesa un credo distinto -Los judíos "fueron los que mataron a Nuestro Señor", como dijo el primo de mi padre, ex-pastor de una iglesia evangélica- ; odiar a quien no podemos soportar debido al pudor; odiar a los/as que se aman sin conocer barreras; a juzgar todo lo que me venga en gana, en nombre de Dios... En fin, todo lo contrario a lo que el Jesús que existió pudo haber dicho, o querido decir.

Me incomodó terriblemente ver al niño pastor evangélico diciendo: "¡¡Yo no vengo del mono, como dicen esos científicos. A mí me creó Dios!! ¡¡Yo creo en Jesús!!". Me encantaría poder decirle: "Si de verdad supieras algo de Jesús, sabrías que la humildad y el amor por el prójimo es lo primero, según tu creencia. ¿No decía Jesús que no debes juzgar si no quieres ser juzgado?".

Sólo aprendí a juzgar, odiar, ignorar... Sólo aprendía a ser un peón más. ¿Vos qué vas a ser?

"Yo creo en la Filosofía"

Esta es mi primera entrada en este medio. Es un poco raro, pero aquí voy.

El viernes pasado fuimos Irene y yo al cine en busca de lo que todo el mundo habla: Ágora.

"Existe un problema con la distribución en Estados Unidos", decían en las noticias de la Sexta y en las de Antena 3. En mi mente surgieron dos posibles teorías:

1) La película es un "tostón", cosa imposible tratándose de Amenábar, el director de esa película tan "comercial" llamada "Los Otros".

2) La crítica a la religión debe ser muy dura como para que los "rednecks", y gran parte de los norteamericanos, no la pasen por alto. (¿No era ese el país de la Libertad? Eso es otro día)

Llegamos muy temprano. Eran pasadas las ocho de la tarde/noche y pedimos el boleto para las once. He de admitir que los nervios me inundan cuando voy al cine, no por nada, pero dejarse más de cinco euros así por así no me parece muy bien, ya que prefiero esperar los 14 minutos que me pide Rapidshare, pero este tipo de películas, ese tipo de director siempre ha valido un esfuerzo en mi economía. El carnet alivió un poco el precio con un descuento no tan malo.
El tiempo pasaba como esos minutos en los que hay una aguja intravenosa en tu mano unida a un "tubito" que te lleva a ver el maldito cuentagotas, y esa maldita bolsa de suero. ¡Maldita espera!
22:45, "¡Venga, Irene, que entramos!"
Son las 23:09 y la sala 3 se sigue llenando de gente. Misteriosamente suena en el hilo musical Andrés Calamaro ("Eduardo subí la radio, yo enciendo un petardo./ ¿Cuánto falta para llegar a cualquier lugar?/ Ojalá te sientas sólamente un poco mal/ en el día de la mujer mundial."). Empiezan los tráilers. Todo de cine español y, por fin, comienza.

No destriparé nada a quien no la haya visto. Sólo puedo decir que comprendo a quien se sienta ofendido por la verdad. A los que se sientan insultados por esa parte tan lamentable de la historia humana; por ese lado que nos ha mantenido atados a la miseria, a la ignorancia, a la ceguera... Si es que todo lo anterior no es los mismo.

¿Que qué es lo que más me gustó de la película? El amor, la pasión y la entrega de alguien por lo que de verdad vale la pena: el conocimiento. Me encantaría que mucha gente que conozco observase con detenimiento dicha obra. Que se dieran cuenta de que hubo mucho mártir convertido en santo en la historia de la "Santa Madre Iglesia", pero los que de verdad deberían ser venerados por miles de millones, son aquellos que de verdad se acercaron a su "dios". Se acercaron al conocimiento.

Alguien, muchísimo más inteligente que su servidor, dijo una vez:
"Si Dios existe, no tiene perdón de Dios"

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